Municipalismo: El participacionismo

El participacionismo es la antítesis del electoralismo. La práctica política actual se basa en el sistema de representación a través de los votos. El electorado delega las funciones políticas al político, que ejerce de representante electo durante cuatro años. Este sistema de baja participación ciudadana ha derivado, prácticamente desde sus inicios, en un sistema electoralista de ruptura ciudadana donde existen dos clases incomunicadas: la clase política y la clase ciudadana.Así, la representabilidad del sistema electoralista queda deslegitimada, ya que los anhelos y voces de la ciudadanía no están representados en el municipio dirigido por una clase prácticamente antagonista de los votantes. El estamento político ejerce las funciones políticas usurpadas a los ciudadanos a través de elecciones cada cuatro años, captando sus votos a través de un marketing político ponzoñoso y deshonesto cuyos programas nunca cumplen.
Con este panorama, la ciudadanía va perdiendo el interés en un método de representación que debería conseguir todo lo contrario: la involucración total de los vecinos del municipio. El sistema democrático actual basa su existencia en un acuerdo tácito entre los ciudadanos, asentado en la legitimidad del voto representativo. Si ese voto es flojo, minoritario, rutinario y está desmotivado, el sistema carece de sentido.
El participacionismo es el sistema de construcción municipal por y para los ciudadanos. A diferencia del electoralismo que sólo pide el voto cada cuatro años -y el silencio posterior-, el participacionismo llama a construir y participar -valga la redundancia- al ciudadano dentro del actual sistema de representación política. Se trata de revolucionar las instituciones municipales para que estas ofrezcan dinámica y eficientemente alternativas y soluciones a través del trabajo de todo el municipio.
El trabajo debe estar encaminado hacia la estructuración de una comunidad viva, donde el municipio como entidad política y territorial adquiera el poder necesario para poder constituir una plataforma de representación ciudadana. El municipio, como una “familia política”, deberá ser un organismo vivo compuesto por los ciudadanos, y no por una clase política excluyente. Para tal efecto es preciso un cambio de concepto radical: el municipio no es una estructura de políticos, es una comunidad de ciudadanos.
La elección de representantes políticos significará un contrato entre los vecinos y el representado de trabajar juntos en un proyecto. Este cambio conceptual es contrario a la delegación: es una llamada a la participación y al trabajo. El municipio como comunidad será la viva representación de la ilusión política, social, cultural y económica de los ciudadanos. Los representates electos, en un sistema participacionista, deberán dotar al municipio de foros donde los vecinos no sólo puedan expresarse, sino debatir y sobre todo construir. Estos foros se organizarían a modo de consejo donde estarían representados los distintos movimientos ciudadanos. Cada foro estaría concretado en un tipo de problemática: foro de la vivienda, foro de la cultura, foro del trabajo etc…
Este tipo de organización involucra al ciudadano en los organismos que le representan, reforzando la legitimidad del sistema representativo en los municipios a través de su participación. Armoniza la relación entre cargos electos y los electotes, que trabajarían mano a mano para la consecución de los objetivos y programas políticos. Impulsaría la vida social y política del municipio, ya que todos los esfuerzos ciudadanos trabajarían en sinergia. Reactivaría la transparencia política y eliminaría el vasallaje y oscurantismo de los municipios de hoy en día.
El municipio debe volver a ser el centro de la vida política -como lo es la familia de la vida social- y el participacionismo la herramienta para su legítima representación.
Cultura Antípodas
Me parece una muy buena idea, una forma de cambiar el modo de hacer política en esos términos, en territorios más pequeños y que creo que es donde se hace política que realmente importa y entiende la gente.
Enhorabuena.
La duda que me crea, estando de acuerdo con lo expuesto, es si este posibilismo podría ser un ralentizador o impedimento revolucionario.
Un beso
Magnífico. No basta con criticar el sistema. Hay que indicar el por qué y además, desde un punto de vista constructivo.
Salud.
Este artículo ha sido icluido en la bitácora antagonistas.blogia.com
En este participacionismo esta la linea seguida por varias asociaciones de jóvenes, del tipo Jóvenes por Paracuellos o Asociación Carpetana, centrandose en la lucha ciudadana municipal, para mejorar así el funcionamiento de su localidad.
Es una utopia hoy en dia, combatir la corrupcion urbanistica y el fenomeno de la inmigracion, sino es mediante la lucha municipalista. Es un gran medio ademas para acercar nuestro lenguaje y nuestra lucha al ciudadano y a los problemas reales que comienzan en la rutina y en el ambito local y acaban siendo un problema a nivel nacional: destruccion de nuestro entorno, emisiones electromagneticas, etc.
No seamos incredulos, no pensemos en el avance mediante la unidad de sectores marginales. Luchemos por potenciar nuestras bases y nuestra lucha a nivel local. El tiempo dira si es un metodo mas o es el metodo.
Interesantisimo articulo, que deberia debatirse y desarrollarse entre todos.
Este artículo, se basa en la política Nacionalsindicalista. Los falangistas celebramos que os guste.
Este artículo se basa mas bien en el Nacional-Realismo, cualquier parecido con otra terndencia caduca seguro q es pura casualidad.
Enhorabuena Diego
eÑe q erre!!
Decir que esto no es Nacionalsindicalismo es no tener ni idea de esta ideología, nada caduca y mucho más innovadora que las teorías socialistas y liberales.
El articulo me ha parecido muy bueno,enhrabuena; en cuanto a el comentario de metralleta-tata decirle que el municipalismo,la naturalidad de el municipio etc son temas politicos sacados de el nacional sindicalismo y cito:¨nacemos todos miembros de una familia;somos todos vecinos de un municipio;nos afanamos todos en el ejercicio de un trabajo.Pues si esas son nuestras unidades naturales¿para que necesitamos el instrumento intermediario y pernicioso de los partidos politicos¨.
Un saludo desde El Escorial
Goyo
Todo esto es discutible, como todo en la vida. Pero las teorías tienen que pasar por la “prueba del nueve” y en este caso, la “prueba del nuev” son las próximas elecciones municipales de finales de mayo…
Y eso implica que hay que aterrizar en la realidad: ¿en dónde hay candidaturas nacional-revolucionarias? ¿Cómo ? ¿en ningún sitio? Entonces eso quiere decir que el “municipalismo” nacional-revolucionaro no existe. Y si no existe ¿de qué estamos hablando? Os lo explico: estamos hablando de una entelequia.
Primero debe existir la idea, y luego materializarse, nunca al revés. Salvo MSR -con cuestiones discutibles- no hay más NR, y el NR actual se está renovando y actualizando como podemos leer.
¿Puede existir revolución sin Idea de la misma? Imposible