La corriente NacionalRevolucionaria en el siglo XXI (Introducción)
Cada época, cada periodo de la historia, tiene sus propios problemas, su propio lenguaje y su propia realidad económica y social. Es por lo tanto evidente que el impulso ideológico y político esté dirigido hacia ese presente, proyectándose -y anticipándose incluso- al futuro. Decía Santiago Ramón y Cajal que “hay un patriotismo infecundo y vano: el orientado hacia el pasado; otro fuerte y activo: el orientado hacia el porvenir.”
A caballo entre los siglos XIX y XX, dos movimientos intelectuales meditaron sobre la situación decadente de aquella España: el Regeneracionismo y la Generación del 98. Si bien algunos iletrados han confundido ambos movimientos en uno solo, los dos estaban claramente diferenciados. El Regeneracionismo -donde Ramón y Cajal se encontraba- estudió científicamente la realidad española, analizando objetivamente aquel presente paupérrimo, basándose en documentos, estudios y análisis concretos. Sin embargo la Generación del 98 era más literaria, de ahí su subjetivismo, su melancolía y tristeza fecunda en arte pero política y socialmente inviable e incapaz. [1]
Hoy, iniciando el siglo XXI, los movimientos nacionales y socialistas se enfrentan a algunos de los viejos problemas, pero sobre todo a nuevos retos y nuevas realidades. Nuestra dualidad patriota y socialista nos obliga a renovar, doblemente, el sentido de nuestro movimiento y a construir las bases de la corriente Nacional, socialista y revolucionaria del presente siglo. Sirva la situación de finales del XIX como lección histórica para el nuevo reto que debemos afrontar.
Regeneracionismo Nacional y Revolucionario.
Hoy, al igual que en el anterior periodo de entre-siglos, existen dos tipos de corrientes NR. Y hoy, como ayer, será la corriente “orientada hacia el porvenir” la que deberá triunfar, la única viable y, por lo tanto, la auténticamente nacionalrevolucionaria. No existe patriotismo ni socialismo que no trate de cambiar los problemas presentes y futuros, sino en todo caso reaccionarismo e historicismo infecundo.
El regeneracionismo socialista existe esencialmente en el ya mencionado Socialismo del siglo XXI, propugnado por el gobierno de Venezuela por Dieterich y basado en la filosofía de Enrique Dussel, entre otros [2]. Sin embargo nuestra realidad como españoles, enmarcado en Europa, es distinta a la americana. Nuestra realidad, sus contradicciones y problemáticas, necesitan respuestas específicas o, como veremos más adelante, métodos propios.
En cuanto a lo nacional, materialmente hablando el marco geopolítico de la revolución, deberá también regenerarse como Idea, como concepto y como intención incluso. El debate sobre lo que es lo nacional deberá tender, si no queremos caducar (¿Pangeneracionismo del 98?), a una nueva conformación y definición de algo antiguo, revivir una realidad histórica y hacerla verdad presente y proyecto futuro. Y esto pasa por reconstruir la patria como comunidad popular, un espacio cívico de vanguardia, lugar de cambios y “mapa de nuevas ilusiones”.
Metodología “regeneracionista”
Al igual que los regeneracionistas, nuestros análisis deben basarse en la ciencia social y económica para poder establecer concisamente los pilares de nuestro movimiento para el siglo XXI. Una metodología es un proceso de investigación basado en la objetividad de los trabajos realizados sobre uno o varios temas, en este caso concreto en lo social, nacional y económico. “Los métodos –según Martínez Miguélez– son vías que facilitan el descubrimiento de conocimientos seguros y confiables para solucionar los problemas que la vida nos plantea”.
A diferencia de planteamientos historicistas, dogmas y doctrinas estáticas, la realidad actual necesita métodos de estudio y de respuesta ante los problemas actuales y futuros. Un método regeneracionista, como vector de estudio y esencia del trabajo, podrá lograr sustentar un movimiento de respuestas a cada problemática que surja, mientras que un cuerpo doctrinal cerrado se hundirá en su incapacidad de reacción y, conforme pasen los años, se acentuará su hemiplejía “revolucionaria”. Por lo tanto, la “metodología regeneracionista” será, por así llamarlo, el eje sustentador de la vanguardia revolucionaria, para que un movimiento o corriente sea siempre de su tiempo (en cuanto a actualidad de sus peticiones) pero fiel a su sistema de valores, tanto socialistas como nacionales.
La revolución como método dinámico y actual.
Atendiendo al método regeneracionista de vanguardia social (disculpen la grandiculocuencia del término), la revolución no será un hecho puntual de cambio concreto y total como en el pasado, sino un camino que atienda a la dinámica de los cambios estructurales, esto es, una revolución permanente [3] no sólo post-revolucionaria como en el trostkismo, sino desde su propio nacimiento. Una vía revolucionaria perenne, una gimnasia revolucionaria -como diría Ramiro Ledesma Ramos- eterna.
Dada la imposibilidad actual de acelerar la dinámica del tiempo y sus periodos -así lo entiende también el gobierno de Venezuela-, la revolución socialista debe mantener sus fines [4] pero adecuar sus métodos a la realidad existente, sin emponzoñarse con ella. Si anteriores revoluciones fueron sacudidas militaristas y regueros de sangre entre hermanos trabajadores y compatriotas, la revolución socialista del XXI será popular (democracia real), participacionista [5] y, volviendo a lo anterior, regeneracionista.
El impulso conductor del cambio, de la subversión, de la disidencia activa, de la revolución será por convicción: “Conducir no es mandar, no es obligar. Conducir es convencer, conducir es educar” (Perón) [6]. Una convicción y una educación únicamente posible a través del trabajo social de base, de la socialización del mensaje de forma objetiva, real, fácil e ilusionante incluso. Porque no hay nada más ilusionante que saberse portador de un cambio global que empieza por uno personal y va contagiando positivamente a compañeros, amigos, familiares, compatriotas y humanos. Ese es el primer paso, y no otro.
Método de la economía social y nacional.
El método socialista y nacional, como ya se ha explicado, no será estático sino dinámico y flexible, aun siendo sus objetivos socialistas firmes y concisos. Existen dos campos de acción revolucionaria que responden a dos problemas fundamentales, y no son otros que el valor del trabajo y la soberanía nacional. Estos dos problemas tienen una misma causa, y no es otra que la estructura capitalista del mercado y las políticas liberales de los gobiernos.
La propuesta económico-social no es nueva, pero es actual y más que nunca -si cabe- imprescindible. El cambio de una economía basada en las leyes de la oferta y la demanda a una economía de valores, fundamentada en el valor del trabajo. Así, el trabajo no será el alquiler de una fuerza productiva por parte de un “especulador laboral”, sino un valor que se defina con sinceridad y dignidad basándose en su productividad objetiva. La importancia de esta idea radica en el cambio filosófico del valor económico, paso intermedio del actual modelo al modelo socialista, pero que deberá seguir evolucionando y reformulándose a lo que es, a mi parecer, el modelo auténticamente socialista: el cooperativista.
Así mismo, el método nacional, además de componerse como comunidad popular, se basa en la soberanía, vértice de su independencia económica. Frente a una economía globalizada, cuyas potencias económicas son grandes corporaciones que pueden alterar el curso político y social de cualquier nación dada su superioridad, las comunidades populares son el bastión fundamental de la independencia de cada estado representativo de una patria/pueblo. Así, se establece lo nacional como sinergia de todas las voluntades individuales para afrontar el reto, el problema, la ofensiva, de las fuerzas supranacionales. Por ello, la comunidad popular no es sólo el lugar de la masa desatomizada social, tampoco una simple estructura de ciudadanos, sino un engranaje también económico para asegurar su independencia, su soberanía. Para tal efecto, las principales riquezas nacionales -como la energía- estarán al servicio del pueblo no como derecho, sino como propiedad nacional. La economía al servicio de las gentes, ciudadanos -trabajadores- componentes de las patrias.
Para activar y construir la corriente Nacionalrevolucionaria del siglo XXI deberemos articular un cuerpo analítico estructurado en base a una metodología concreta. Esa metodología será la columna vertebradora de la respuesta programática, social, vanguardista y revolucionaria de esta corriente, reformulando los cauces de cambio y transformación económicos, sociales y nacionales de cada momento en base a nuestros objetivos tradicionales de Justicia Social, socialismo, patria y revolución.
Diego Urioste.
[1] Varias lecturas recomendadas al respecto:
Los males de la patria y la futura revolución española, de Lucas Mallada
Colectivismo agrario en España, de Joaquín Costa
El problema español, de Ricardo Macías
[2] ¿Qué es el Socialismo del Siglo XXI?, José Guerra [PDF]
[3] Leer “En defensa del programa trotskista” en español.
[4] Leer “¿Qué es el socialismo genérico?” en “Nuestro socialismo: Nacional y revolucionario”
[5] Municipalismo: el participacionismo
[6] De la élite a lo popular. Hacia un movimiento comunitario
Conducción Política, Juan Domingo Perón (1974) (Online)
Cultura Antípodas
No lo había pensado, pero es totalmente cierto, la situación actual de cambio de siglo es prácticamente igual al anterior, y las posiciones lo mismo…
Me gusta como has hilado con el regeneracionismo, pero lo más inteligente de todo es lo que llamas la metodología, pues sólo a partir de la realidad se pueden ir formulando los conceptos revolucionarios.
Genial, cada día más asombrada. Un fuerte abrazo.
Empecemsos,analizando cual es la realidad,la cual ya sabemos;los materíales para contruir nuestro socialismo,los tenemos;comencemos pues a caminar,a actuar, como fascistas qué somos.
¡no parar hasta conquistar!
Ahora no tengo tiempo, pero mas adelante te escribire un comentario mas largo.
Vuelves a dar un par de claves interesantes para la construccion del NR. Y hablas sobre el Regeneracionismo NR, sobre lo que estoy preparando un ensayo (aunque usando el termino Resurgimiento, mas alejado de antiguos terminos y menos ramirista).
Un abrazo.
Gratamente sorprendido nuevamente por este nuevo artículo y, al igual que los demás comentarios, incidir en la buena y nueva idea del método para poder desarrollar respuestas/ideas/soluciones/puntos de forma actual y que se renueve (rteformule dices) cada vez que surja un cambio. Es decir, crear un método orgánico vivo, un organismo revolucionario realista. Es sin duda, sin menospreciar otras ideas, la mejor idea que he leído sobre cambios a realizar o novedades para el NR actual (o del futuro)-
Le felicito Diego, de verdad está consiguiendo regenerar/purificar/renovar/recrear algo nuevo para un nuevo siglo -y milenio no lo olvidemos- con visos a tener hermanos paralelos, además de Venezuela-Ecua-Bol…
Siga, es un buen camino.
Sobre resurgimiento/regeneracionismo, pues el resurgimiento fue un movimiento romántico arraigado con la historia pasada (Italia, Grecia etc…) y el regeneracionismo tiene que ver, según sé, con la nueva reformulación y creación de algo ya existente pero “infectado”. Es un término científico que creo que encaja mejor que resurgimiento con la idea que trata de dar Urioste, aunque será preciso leer su ensayo, Luis, para ver si tal vez se trate de otra idea paralela a la de regeneracionismo y trate Usted la de el resurgir de unos valores (patriotas o sociales) que ya existían en el pasado. Será interesante.
Un saludo y adelante. Y que las ideas se materialicen.
A Atiza:
Efectivamente, cuando hablo de Resurgimiento lo hago como sinónimo de regeneración. Hay que hacer que resurjan los valores patriotas y sociales primigenios y auténticos. Aunque no pasa nada por cambiar el término por Regeneracionismo.
***
A Diego:
Mi comentario va sobre el método: al ser revolucionarios, en el sentido dinámico que nos permite evolucionar y no permanecer estancados en un ideología creada en el pasado, nuestro deber -y no lo presento como una opción- es el regeneracionismo permanete: practicar la gimnasia revolucionaria, como bien citas de Ramiro Ledesma.
Y el cambio personal, como eje fundamental del cambio social. Nos decía Unamuno que no creía “en más revolución que la interior, en la personal”, un acierto más de este vascongado. Y es que sin el ejemplo contínuo, sin ser nosotros mismos Revolución, ¿cómo la haremos extensiva a todo lo que nos rodea? No basta con escribir una vez al día un par de frases más o menos acertadas sobre un pensamiento concreto, hay que vivirlo. En ese sentido, me ayudó mucho “La vida lograda”, de Alejandro Llano, profesor de mi Universidad.
La socialización del mensaje, como la construcción doctrinal, pasa por la corriente dialéctica construtiva y analítica de los problemas actuales, para lo que sabes que tienes mi apoyo.
Luis.
Bien, entiendo que estáis hablando de lo mismo y eso es positivo, porque significa que hay un camino conjunto, por lo menos entre vosotros dos, lo cual me alegra.
Me consta que junto a vosotros dos, están trabajando en ello desde “Antagonistas”, “Strasserista”, “Red Tercera Vía” (concretamente en el foro) etc… POR LO TANTO CREO QUE ES FUNDAMENTAL QUE HAYA UN DIALOGO ENTRE TODOS VOSOTROS PARA LA CONSECUCIÓN DE UNA CORRIENTE SOCIALISTA-PATRIOTA (añadid la lista de correo con tal nombre que existe) REALISTA Y EN BASE A, a mi parecer y tras mis lecturas:
-Un socialismo Europeo (sindicalismo/socialismo Español)
-Un patriotismo solidario (comunidad popular, pueblo etc…)
-Una metodologia NR concreta (análisis etc..)
-Regeneracionismo como filosofía impulsora(llámese como se quiera)
Y tras esto, un órgano “rector”, o político o asociativo legal en base a esto para empezar a andar de una vez.
Disculpad las mayúsculas ;)
Creo que lo has entendido perfectamente. El dialogo esta, prueba de ello es tanto el foro de la Red Tercera Via como los comentarios en los blogs respectivos, asi como el incipiente grupo de trabajo en el Wikimundo.
En lo del socialismo europeo, es importante -y por eso insisto tanto, hasta el punto de cansarme a mi mismo- que se convine con el patriotismo, con lo que en cada pueblo tiene una forma distinta (hace casi un siglo, en España fue el sindicalismo).
Lo del órgano que nos englobe y mediante el cual se pueda construir y dar a conocer el NR, es una idea que ojala salga adelante y que dudo que alguno no lo tenga ya en mente.
Un saludo.
Te haré algún comentario cuando te lo lea tomando en cuenta las notas a través de sus enlaces… está muy bien, pero… hoy día, a corto plazo ¿Es posible hacer un diagnóstico social con los medios que hay? Y hecho el diagnóstico ( se podría hacer de mil maneras, partiendo de la metodología de las Ciencias Sociales) hay una posibilidad de cambio frente a la fuerza del dinero? ¿Sin cuadros ni líderes se puede hacer algo cuando la masa amorfa no participa? (Hay veo el problema fundamental, el “participacionismo” será más difícil cuanto la sociedad esté más aborregada).
No hay soluciones fáciles, lo contrario tampoco tendría mérito.
P.D. Dónde demonios se puede encontrar la obra de Lucas Mallada???
P.D. Una curiosidad. Separas el Regeneracionismo de la Generación del `98. Bien, pero creo encontrar el punto de unión entre ambas: Ángel Ganivet, el único que no era aragonés de entre los regeneracionistas (curioso verdad), y que suele ser situado como inspirador, antecedente o incluso miembro de la Generación del ´98, año en el que se suicidó.
“Hay veo el problema fundamental” debe sustituírse por “ahí veo…”
Excelente trabajo, excelente blog.
Habria que organizarse y hacerlo mas masivo, algunas notas, deberian ser copiadas y difundidas por otras webs, (indicando la fuente, por supuesto), si es que Diego està de acuerdo. Aqui se esta haciendo mucho, màs de lo que se cree, ¿saben por que? Porque lo que se dice esta en tiempo presente y futuro… lo esencial de la revolucion es una, pero las formas cambian. Aqui comenzamos hablar sobre cuestiones tangibles.
Saludos a todos los camaradas.
Nos ha interesado la lectura española del fenomeno bolivariano-chavista que haces, y de como asimilas esa lectura en el seno de un pensamiento nacional-revolucionario.
Esperamos con el tiempo digerir los planteamientos que haces, desde nuestra ubicación geopolítica en el Cono Sur de la América Románica.
De momento, procedemos a reproducir el texto en nuestro blog:
http://elcartropetras.blogspot.com
para estimular la reflexión y la discusión al respecto.